
No les pasa que estàn hasta el moño de luchar codo a codo, y mucho más, diría que ponemos el hombro y ellos la muñeca, en la oficina, la fábrica, el taller, el puesto de venta ambulante, la casa, la tarea de madre, la política y todo el quehacer del mundo de hoy... no les pasa, que se sienten diríamos filosofando "forreadas"?
si no les pasa, me lo dicen porque entonces reviso mi accionar de cada día.
Los dirigentes sindicales, aún de los gremios mayoritariamente femeninos son hombres, y si ponen alguna mujer de pantalla, le manejan por detrás la caja y las asambleas, los políticos ídem, porque con lo del cupo femenino recularon y van poniendo, amigas, esposas, amantes, hermanas, hijas... y eso les sirve para sentarse en dos o tres bancas con una sola cola.
En las empresas, siempre hay alguna mujer en puesto importante, alguien tiene que hacer el trabajo cotidiano, tomar las decisiones, agotarse y no protestar, pero a la hora de la mesa chica, en el yate, en el crucerito de fin de semana van dos o tres capitostes, con algunas chicas ligeras de ropas y de sesera o más bien , hermanas nuestras que no se dejaron tentar por la liberación tan flameada... y allí deciden la cosa gtrossa, mientras la ejecutiva quedó sacando las papas del fuego, llevándose las puteadas, y en el medio los chicos al colegio, o a vacunarse y la suegra al médico.
Si somos de bajo perfil, somos tontas, inútiles, si levantamos polvareda histéricas y malco, palos porque bogas y más palos porque no bogas.
Personalmente ya no puedo volver a nacer para avivarme a tiempo y sentarme a esperar al cazador del paleolítico con su carga de venado. Desde que nos asentaron nos pusieron a cultivar, sembrar, regar, cosechar, criar el ganado y los pequeños humanos, coser las pieles , moler el grano y lo que venga.. O sea, todo comenzó cuando se dieron cuenta que podían tener el poder de Reyes, magistsrados, sacerdotes y escribas y , además de los esclavos que pudieran capturar, tenían a todo el mujererío para las tareas sin importancia.
igual contábamos menos que los esclavos, porque a ellos les tenían cierto miedito, podían rebelarse y armar un nuevo imperio mudando de amos, pero de las mujeres que sé podía temer???
Pasaron los siglos, los milenios, y en lo esencial seguimos igual.. y si no, fíjense la cantidad de hermanas liberadas que dejan la vida después de que las molieron a golpes y las violaron, muchas veces, las mayoría, sus propias parejas.
La seguimos otro día, ahora me espera la cena para preparar, los platos y cocina para fregar y una planchadita para mejorar la ropa..
Y solo eso, gracias al gran benefactor: el hermnao inventor del lavarropas!
Hola Susana, sos solo una mujer?
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